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Es común escuchar a muchos hombres y mujeres que les cuesta a veces disfrutar plenamente de sus relaciones sexuales porque tienen la cabeza en otra parte. Los problemas cotidianos, las preocupaciones o nuestras propias inseguridades, pueden influir a la hora de dejarnos llevar en una relación sexual disfrutando del momento.

Según Míriam Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades Sexológicas, es importante que mente y cuerpo estén en sintonía para poder vivir las relaciones sexuales de manera placentera.

Si nos distraemos con pensamientos y no estamos en el aquí y ahora, la excitación se pierde

¿A qué se puede deber esas distracciones?

En ocasiones nos quedamos enganchados a pensamientos sobre preocupaciones o problemas relacionados con nuestra familia, el trabajo, la pareja, la economía y todo ello nos impide desconectar, pero cuando estamos teniendo sexo es fundamental dejar esas preocupaciones a un lado, ya que todos esos pensamientos provocarán que el cuerpo se sienta estresado. Mejor dejar la búsqueda de soluciones para otro momento.

También nos puede estar afectando la imagen que tenemos de nosotros mismos o la inseguridad que nos pueden generar nuestros complejos sobre alguna parte de nuestro cuerpo o sobre la capacidad que tenemos de responder en la cama a las expectativas de nuestra pareja.

Es importante que sepamos que cuanto más nos estresemos con esta idea, peor será nuestra respuesta sexual y que esto sólo nos perjudicará, es mucho mejor relajarse y dejarse llevar.

A veces nos puede costar entregarnos a la relación sexual si hemos tenido una discusión con nuestra pareja o estamos pasando por un mal momento, no pudiendo dejar de lado los sentimientos negativos que podamos estar experimentando.

La comunicación es fundamental para la base de una buena relación afectiva o sexual. Tras mantener sexo, se puede tener una conversación en la que cada uno pueda expresarse, hablar de sus preferencias, gustos y deseos.

 ¿Cómo podemos evitar estas distracciones?

El primer paso es ser conscientes de que esto nos sucede  y darnos cuenta de la frecuencia con la que nos pasa. Después será importante abordar todas esas cosas que nos preocupan , pero eso sí, en otro momento en el que estemos tranquilos, para ir buscando soluciones y tratar así de ir apartándolo de nuestra mente.

Es importante elegir los momentos en los que toca preocuparse y los momentos en los que toca disfrutar. Ejercita tu atención para focalizarla en las cosas importantes en cada momento, hay momentos para pensar y momentos para actuar.

Un ejercicio que te puede ayudar a ejercitar tu atención podría ser dedicar diez minutos al día a centrarnos sólo en respirar, este es un ejercicio sencillo al que podemos recurrir cada vez que lo necesitemos y nos ayudará a bajar el nivel de estrés.

Tómate tu tiempo cuando vayas a mantener una relación sexual, no te centres únicamente en el coito , permítete sentir placer en todas las zonas de tu cuerpo que te apetezca, deleitándote con caricias, masajes, besos, dejando que tu cuerpo se relaje y disfrute , esto te ayudará a soltar la tensión y aumentará tu concentración , céntrate en cada una de tus sensaciones corporales para alejar de tí el pensamiento que te distrae.

Evita tener cerca aquellas cosas que te puedan desconcentrar , como el móvil , la televisión y crea el clima adecuado para estar a lo que estás, ten en cuenta que la concentración durante el sexo es fundamental para conseguir sentir placer, así que no permitas que las preocupaciones u otros pensamientos interfieran en esos momentos.

Silvia Abellán