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Las prácticas esotéricas

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Si estas prácticas ancestrales han funcionado durante siglos ¿por qué no han de funcionar ahora?

Las prácticas esotéricas

El esoterismo actúa en un doble sentido: por un lado nos permite averiguar cuál es el problema por medio de la adivinación y por otro nos ofrece la solución a través de la magia esotérica.

Definiremos por separado las distintas prácticas mágicas utilizadas:

Hechicería:

Es un conjunto de prácticas mágicas mediante las cuales se pretende dominar los sucesos y acontecimientos por vías irracionales, sometiendo al poder y servicio del hombre las fuerzas trascendentes.

Cada una de estas prácticas, las de la hechicería, son erróneamente confundidas con términos como brujería y magia, siendo usados como sinónimos.

En todos los pueblos y culturas se encuentra la práctica de la hechicería y al ejecutor de la misma, el hechicero, cuyo oficio es velar por los intereses de la comunidad y sus individuos. Los ritos de que se vale, son adquiridos por tradición oral y enriquecidos a lo largo del tiempo.

Al descubrirse la escritura, el hechicero se transforma hasta convertirse en mago; los individuos se asocian en corporación, aprovechando las mutuas experiencias.

Filtro:

Es una poción que se debe administrar al sujeto o bien derramarla en el lugar habitualmente frecuentado por éste, con la finalidad de obrar en la esfera afectiva.

 

Talismán:

Con este término se entiende un objeto construido y cargado mágicamente. Su acción es efectiva y dinámica, es un arma de ataque, y como tal, puede utilizarse con finalidades malvadas.

 

Amuleto:

Se trata de un objeto que debe utilizarse en la esfera individual, el cual posee la facultad de neutralizar los influjos maléficos, protegiendo a quien lo lleva. Es, por lo tanto, un arma defensiva, en contraposición al talismán, y al contrario que este último, no puede ocasionar ningún daño.

Encantamiento:

El encantamiento es propiamente el arte de producir ciertos efectos sobre los seres animados por medio de la palabra, el canto, la música, etc. También puede ser producido por sonidos diferentes a la voz humana, por ejemplo : el tambor de los brujos servía para los encantamientos, como también las flautas mágicas.

Fascinaciones:

Se trata del poder que algunos ejercitan por medio de los ojos en el prójimo, hasta el punto de someterlo a la propia voluntad. Puede ser considerado como una variante del hipnotismo. Cuando esta influencia se ejerce con la intención de perjudicar, se define como el << mal de ojo >>.

 Maleficio:

Es una actividad típica de la brujería, siempre empleada con fines malévolos. A menudo provoca la muerte al sujeto, o bien le ocasiona graves daños físicos y psíquicos.

 El problema moral del acto mágico:

Cuando el oficiante se dispone a realizar un acto mágico, aparece inevitablemente el problema ético. Afirmamos que cada cual es dueño de su propia existencia, dentro de los límites concedidos por el destino, y debemos, por lo tanto, preguntarnos si es justo y correcto entrometerse en ella, aunque sea con una finalidad positiva. No debemos precipitarnos a recurrir a la magia cuando aparezca la primera dificultad; debemos permitir siempre que las circunstancias se expliquen por sí mismas.

Un ejemplo de uso “ligero” de la magia es cuando hemos roto una relación y deseamos volver con esa persona o encontrar otra. No debe tomarse a la ligera, y en el caso del amor se ha de esperar a que ocurra lo que ha de ocurrir y uno debe plantearse si realmente quiere obtener pareja por mágia o por ellos mismos.

Aunque siempre se recomienda que no se use en estos casos ya que siempre da lugar a problemas a nivel sentimental por ambas partes

Félix Trola