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El agotamiento emocional

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Friends bumping fists as a teamwork

El agotamiento emocional existe. Acaba con él de esta manera

 

La mayoría de las personas sueña con tener un trabajo que no requiera demasiado esfuerzo físico, algunas incluso creen que han encontrado el puesto perfecto cuando se trata específicamente de estar en una oficina.

Claro, pensarías eso si nunca te ha tocado tener agotamiento emocional, pero por desgracia este es un síndrome que se está poniendo “muy de moda” por las actividades que llevamos. Hoy día este problema es más común de lo que crees, y hasta puede volverse muy peligroso, principalmente porque el estrés se desata en el cerebro y en el cuerpo.

Pareciera que con la llegada de los avances tecnológicos, vamos solucionando de a poco el problema de tener que trabajar demasiado, pero la cosa en definitiva no es tan así, pues a esta solución se le ha sumado otro problema, ¿has oído hablar del Síndrome de Burnout? Si te sientes deprimida a la hora de cumplir tus tareas laborales y hacer eso te parece sumamente aburrido, probablemente estés sufriendo este síndrome.

El Síndrome del Burnout o también conocido como Síndrome de “Odio mi trabajo”, es uno de los estados depresivos más comunes que una persona puede experimentar en la actualidad, y entre sus síntomas podemos encontrar: agotamiento emocional, despersonalización, una baja realización personal, sueño, falta de ánimo y desinterés; todo esto cuando te toca realizar alguna actividad o trabajo cotidiano.

Para no caer víctima de eso, aquí te traemos algunos consejos que te ayudarán a evitarlo:

1.Tener un trabajo adecuado: 

sin duda lo primero que debes hacer es buscar un trabajo que sea acorde a tus conocimientos y a tu perfil profesional.

En muchos casos, si encuentras un empleo en donde no seas tan exigido, puede que no te sientas cómodo por sentirte desaprovechado de alguna manera, o bien, si la exigencia es muy elevada, te sentirás superado y eso tampoco llenará tus expectativas.

Por eso, date un tiempo para analizar qué es lo que en verdad te llena, trata de descubrir primeramente cuáles son tus capacidades y a partir de ahí trata de buscar un empleo en el que te sientas cómodo.

2.El estilo de vida que te ofrece: 

Otro factor sumamente importante a llevar en cuenta, es si tu trabajo te ofrece un estilo de vida que te favorezca y si es lo que en verdad deseas.

Para eso, debes ponerte a evaluar primeramente factores como: horarios, beneficios y lo más importante, el salario. Si es un empleo que te consume demasiado tiempo o la carga horaria que te toca no te permite disfrutar a plenitud con tu familia, pues es momento de empezar a replantearse esa situación, analizar los pro y los contra, y en base a eso tomar una decisión.


3 Amistades dentro y fuera del trabajo: 

Sin duda es bueno y saludable para cada persona tener en su entorno a grupo de amigos diferentes, es decir, personas con quienes te relaciones bien, tanto dentro del trabajo como fuera de él.

Es importante tener en cuenta este punto, ya que para que una persona rinda al 100%, debe estar en un ambiente adecuado, principalmente tratándose del grupo humano.

En el ambiente o en el empleo que te toque estar, debe haber unión, apoyo mutuo, alegría y mucho optimismo, entre otros factores, pues de esa manera sentirás que si dejas ese empleo, es probable que pierdas contacto con tus amistades y tu vida social pueda verse afectada.

Por el contrario, si es un ambiente en el que reina la mala vibra o el pesimismo, sin dudar aléjate, ya que eso puede terminar contaminándote.

4.Posibilidad de poder descansar: 

Dos consejos para poder rendir de manera óptima en el trabajo son: comer bien y dormir bien. Si estas dos cosas no se cumplen a cabalidad, es probable de que rápidamente caigas víctima del estrés.

Por ejemplo, si la noche anterior no pudiste dormir, tal vez por algunos problemas o por otras situaciones, es un hecho de que tu rendimiento se vendrá en descenso y obviamente es un detalle que nadie dejará pasar por alto, incluso tus jefes lo notarán rápidamente.

5. Deja las excusas de lado: 

A veces caemos en el error de decir que algún día dejaremos ese trabajo o que sencillamente estamos en una situación cómoda y no es necesario salir de ahí, pues adivina qué, ésas son excusas que inmediatamente debes ir eliminando de tu mente.

Como dice un dicho “La vida es de los arriesgados”, así que arriésgate, también debes disciplinarte y ponerte metas para alcanzar tus sueños. Sencillamente si no luchas, difícilmente lo consigas.

El trabajo no se siempre debe tratarse de estrés, de esfuerzo físico o de esfuerzo mental, ese tipo de cosas a la larga irán pasándonos la factura, principalmente en la salud.

Por eso, trata de estar en un ambiente donde te sientas bien, donde puedas hacer lo que a ti te gusta y donde haya un ambiente indicado para trabajar, sólo así podrás combatir el agotamiento emocional.

Fuente:  enamorando-me