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El llanto emocional

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El llanto emocional Imagen

Si bien todos los mamíferos producen lágrimas. Sólo el hombre puede llorar y con ello limpiar su mente de angustias y resetearla en un profundo acto de liberación.
Se llama llanto emocional, o medicina para drenar el alma.

¿Cómo el llanto, siendo un resorte que expresa una profunda tristeza, puede ser tan útil y liberador?

Siempre hemos sabido que la mejor manera de desprendernos de lo que nos atenaza, es soltarlo, sacarlo fuera, expresarlo. Nadie dijo que haya que compartirlo, solo expresarlo. Y no hay expresión mas íntima y sentida, mas personal y auténtica, que el llanto, cuando se llora para nosotros mismos sin que medie un afan de promover lástima o empatía. Cuando se llora con el fin de soltar lastre y por pura necesidad. Se pone tanta intensidad y corazón en el llanto, que el problema que lo causó se desdibuja y minimiza. Deja de doler porque, duele mas llorar.

Se llama llanto emocional y se hace en soledad. No liberaría tanto si nos preocupa mostrar o aparentar debilidad. Es el miedo a demostrar esa debilidad lo que nos levanta y nos hace fuertes. Pura practicidad. Se llora sin un autocontrol que pueda detenerlo. Libre y expontaneo. Un sentimiento que fluye de forma continua y absolutamente natural. No es una debilidad el llanto, sino una válvula de escape necesaria con la que se aprende a equilibrar emociones.

El llanto emocional clarifica la imagen de la vida que pasa ante nuestros ojos como el agua que se lleva el limpiaparabrisas y nos deja ver la carretera mejor.

Llanto que libera toxinas de nuestro cuerpo con cada lágrima vertida, liberando emociones que, en caso de somatizarse, podrían causar una enfermedad física, o lastrar irreversiblemente nuestra moral.

Al llorar liberamos una cantidad importante de manganeso calmando nervios y estrés, ya que altas cantidades en el organismo de este micromineral esencial distribuido en algunos alimentos de origen vegetal , generan altos niveles de fatiga, irritabilidad, ansiedad y otros desórdenes emocionales que afectan de manera negativa en nuestra estabilidad.

Cuando se atraviesa una situación de estrés que nos saca de la zona de confort y descontrola y pone en riesgo nuestra estabilidad emocional, el cuerpo segrega de forma incontrolada adrenalina o epinefrina y noradrenalina que nos hace sentir el agobio que todos podemos reconocer y por el que seguro habremos pasado mas de una vez sea cual sea el origen que lo provocó. En ese momento, el llanto se manifiesta como un agente liberador que arrastra las hormonas que nos atenazan y nos hace sentir mejor.

No debe confundirse el “llanto emocional” con el que se deriva de un dolor físico, aunque en ambos casos cumpla una función vital al desencadenarse reacciones químicas que elaboran esas hormonas liberadoras que producen un efecto tranquilizador al eliminar sustancias depresoras.

Ya en el siglo XIX, con menos medios y conocimientos químicos, Charles Darwin (Inglaterra 1809-1882) investigó la relación biológica que existe entre las lágrimas y la salud emocional para acabar afirmando que llorar tiene un efecto saludable para las personas. En aquella época se dió cuenta que los hombres, educados para reprimir sus emociones porque llorar no es de hombres, cargan con un mayor estrés que afecta su salud padeciendo mayor número de úlceras por ejemplo que las mujeres, para las que el llanto era mas natural.

Acostumbrados a identificar la risa como algo positivo y el llanto como lo negativo, nos agrede la sensibilidad cuando vemos a alguien llorar. Seguro que podemos ayudarle con el problema que lo provoca. Pero dejemos que se libere con el llanto, y la risa aparecerá.

Lola faya